La Importancia del Compliance y los Mecanismos Anticorrupción en el Sector Energético

 

La Importancia del Compliance y los Mecanismos Anticorrupción en el Sector Energético

El compliance, puede entenderse como un programa formal, dentro de una organización, que identifica las reglas específicas aplicables al giro e industria de un negocio y establece una estrategia para garantizar que la organización se adhiera a dichas normas, mediante el desarrollo de sistemas internos de control que se ponen en marcha para lograr el cumplimiento de las reglas impuestas por agentes reguladores.

Un programa de compliance siempre debe de iniciar con un análisis de riesgos en donde se consideren seis factores cruciales:

  1. La naturaleza de la operación
  2. La diversidad de sus operaciones
  3. La complejidad de su negocio.
  4. La escala de su negocio. 
  5.  El volumen de transacciones.
  6. El tamaño de las transacciones.


La naturaleza global y la escala del sector de petróleo y gas, así como la complejidad del trabajo y las partes interesadas que se involucran en la materia (gobiernos, socios, proveedores y otros contratistas) han generado la necesidad de tener un enfoque de gestión de cumplimiento significativo para estar al tanto de un complejo y extenso enramado de regulaciones.

Las características mismas del negocio de petróleo y gas genera una alta propensión a que haya desviaciones en materia anticorrupción y antisoborno ya que, por mencionar algunas actividades riesgosas, las compañías realizan negocios en mercados emergentes, con ordenamientos jurídicos más flexibles que en países con un Estado de Derecho más sólido; tienen tratos frecuentes con funcionarios de gobierno de todos los países y adquieren una gran dependencia de terceros, al momento de realizar sus actividades (generalmente una compañía petrolera no perfora un pozo sino contrata a alguien especialista en perforaciones de pozos petroleros).

Las empresas del sector de petróleo y gas tienen una naturaleza compleja, realizan una multiplicidad de operaciones complejas, sus negocios son a gran escala y el volumen y tamaño de sus transacciones son muy grandes por lo que deben abordar sus riesgos de corrupción, de manera proactiva, mediante la implementación de un programa efectivo de compliance. Esta medida, seguramente no garantizará que una empresa elimine todos los riesgos de corrupción, pero sí puede mitigar los riesgos a través de la identificación y tratamiento oportunos; así como implementar estándares que permitirán un mayor monitoreo y vigilancia de las actividades de la organización. De igual manera, le permitirá encontrarse en una mejor posición al momento de querer demostrar ante alguna autoridad, nacional o internacional, que se tomaron medidas para gestionar los riesgos advertidos, si es que estas identifican y analizan una posible violación legal, ya que tener un programa de compliance efectivo se puede considerar como una atenuante al momento de determinar responsabilidades corporativas.

A manera de ejemplo, analizaré brevemente el caso de Petróleos Mexicanos (PEMEX). PEMEX, es sujeto obligado de una variedad de jurisdicciones. Algunas de las regulaciones más importantes en materia anticorrupción son la Foreign Corrupt Practices Act (FCPA), de Estados Unidos de América, y la Bribery Act, del Reino Unido, en donde la primera puede imponer sanciones de responsabilidad penal y civil para las compañías, sus funcionarios, directores, empleados y representantes individuales que no observen las disposiciones normativas antisoborno; y en donde dichas multas pueden ser de hasta 2 millones de dólares en el caso de compañías y hasta 100,000 dólares para individuos particulares.

De igual manera, como parte de la renegociación del T-MEC, se introdujo el capítulo 27, referente al tema anticorrupción. El objetivo del mismo es combatir las prácticas y actos de corrupción que pueden afectar el intercambio comercial y la inversión entre las partes. Lo que eleva los estándares y expectativas sobre los programas de cumplimiento adoptados actualmente por las empresas mexicanas. En este sentido, México en años recientes aprobó diferentes normas enfocadas al combate contra la corrupción como es el fortalecimiento del Sistema Nacional Anticorrupción, las disposiciones internacionales, el artículo 25 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas (LGRA) o la reciente tipificación de la corrupción como delito grave.

El Estado mexicano tiene la oportunidad de impulsar, promover y hacer valer mecanismos que restrinjan las actividades corruptas de las compañías del sector de petróleo y gas, para el beneficio de la industria y en concordancia con el discurso que ha impulsado el presidente Andrés Manuel López Obrador, desde su campaña. En este sentido, es importante mencionar que una buena política de cumplimiento, ya sea desde el sector privado o público, debe contener: i) un tono superior en donde la cultura del cumplimiento se dé de manera vertical, con la finalidad de que la implementación se permeé en la totalidad de la organización; ii) un Código de Ética como la base de un programa de compliance; iii) políticas y procedimientos que sean comprensibles y que tengan como finalidad comunicar a los operadores cómo incorporar requisitos legales y de otro tipo en su actividad diaria; iv) capacitación que brinde a los empleados la oportunidad de analizar cómo funcionan en la práctica ciertas políticas y procedimientos; y v) vigilancia y monitoreo con la finalidad de generar una cultura de rendición de cuentas y que permita vislumbrar la detección temprana en la desviación de la conducta deseada.

Los directivos y ejecutivos de cumplimiento en el sector energético deben tomar una decisión consciente sobre cómo adaptarse y gestionar los cambios y las exigencias normativas de la industria y, aun así, proporcionar valor a sus organizaciones.
A medida que los riesgos que enfrenta la industria crecen y se entrelazan más, las organizaciones deben permanecer vigilantes y centrarse en fortalecer la forma en que miden y monitorean la atmósfera de cumplimiento, así como la manera de implementar controles adecuados de vigilancia.

Sergio Ampudia Giorgana
Vicepresidente de la Comisión de Desarrollo Sustentable y Energía de la COPARMEX CDMX

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